OPINIONES

MACHISMO…un cancer silencioso y destructivo…que se puede curar!

Por Rafael Amado Deras

Sin exagerar, creo que llevaba décadas queriendo escribir esta nota, y cada vez que veía o escuchaba de un acto machista –que se dan a cada segundo- mas repulsión me causaba y más me motivaba a escribir esto, pero por una razón u otra, nunca me había sentado a –por lo menos- abrir un archivo en Word y aunque sea escribir el primer párrafo; finalmente lo hice porque ya no podía postergarlo.

Aunque naci y crecí bajo el formato machista –como el 99% de nosotros- gracias a Dios, nunca fui machista y no está en mis planes convertirme en eso; al menos no en esta vida. ¿Por qué nunca adopte ese formato tan destructor, denigrante y abusivo? La única explicación que le encuentro es quizás porque mi Dios me dio una naturaleza irreverente ante todo lo injusto, abusador, ventajoso, insolente, etc.

Muchos le llaman una “naturaleza revolucionaria”, quizás porque casi siempre me opongo a “lo que todos aceptan y aplican sin cuestionar nada”; yo no le llamaría así; porque en la misma Biblia dice que hay que luchar contra las injusticias; contra la explotación, contra los abusos.

 “Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, Ahora me levantaré, dice Jehová; Pondré en salvo al que por ello suspira.” Salmos 12:5

“No perviertas la justicia, ni te muestres parcial en favor del pobre o del rico, sino juzga a todos con justicia.” Levítico 19:15

El caso es que no importa cómo me tilden o como me vean muchos; pero una cosa si es cierta; las situaciones o actitudes –o son justas o injustas- así de simple! Y si son injustas, pueden estar seguros que yo no solo me opondré sino que lo delatare y tratare de hacer algo al respecto.

Y obviamente, el machismo entra sin invitación y sin anunciarse a la categoría de injusto, abusivo, denigrante, infundado, insultante y cuantos términos negativos existan.

Pero quiero empezar por aclarar una “monumental manipulación” que los machistas e inclusive algunas mujeres utilizan para justificar esta forma de esclavismo solapado.

Muchos se amparan en el hecho que en La Biblia se indica que la mujer debe someterse a la autoridad del esposo, pero –como es costumbre de tantos- extraen de La Biblia solo lo que les interesa –y obviamente- lo interpretan y componen a su conveniencia, pero La Biblia no es un diccionario en donde solo se busca la definición de un término y ya!

La Biblia es un todo, un contexto completo que empieza desde Génesis y termina en Apocalipsis, y de acuerdo a la dinámica de las Sagradas Escrituras, casi ningún párrafo “esta solito” sino que tiene relación con párrafos anteriores y posteriores.

La Biblia tiene más de 200 versos en donde habla de respetar a las esposas; lo cual también se aplica a las novias o las mujeres en general.

“Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.” Colosenses 3:19

“Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.” Efesios 5:33 (Ojo, que aquí un machista diría “viste, viste…la mujer respete a su marido; pero dicho machista nunca menciona la primera parte de este versículo)

Y bueno, así hay muchas citas y versículos, y mi intención no es “biblificar” esta nota, pero pues si creemos en Dios, no hay duda alguna que nuestra mejor referencia es La Biblia, y después pueden venir gente como Walter Riso y Deepak Chopra!

Pero para entrarle más específicamente al tema del machismo; como diría el difunto Cantinflas –hay que empezar por el principio porque por el final cuesta mucho-. Vamos a cuando Dios empieza con la creación. Viene primero el hombre, y al rato nuestro Dios se da cuenta que “este cuate solito no la hace”…y decide hacerle “un complemento”.

Sin irse a buscar la definición técnica de “complemento” se entiende que “es lo que se necesita para completar algo que –obvio- está incompleto! Hace poco le decía a alguien que el hombre es como un Ferrari sin llantas, y que las mujeres son las llantas Pirelli, pero ojo; las mujeres son las llantas no porque van abajo sino porque –de alguna manera- sobre ellas recae mucha responsabilidad, aunque casi nunca se les reconozca.

Y así se podrían utilizar tantas analogías. Se podría decir que el hombre es una mansión de tres niveles, y las mujeres son los muebles, la electricidad y al agua de la piscina; pero eso no debe verse nunca como que están en segundo plano sino mas bien el mensaje es que –sin ellas- ni la “estructura más grande funciona”.

En resumen volviendo a lo que mencione dos o tres párrafos atrás; Dios creó a la mujer como complemento, porque –según palabras del mismo Dios- Adán no la hacía solito!

Pero mas allá de ser complemento, la mujer fue llamada por Dios para jugar el papel más crucial de la humanidad: ser madres! Y si Dios no las hubiera creado, nos tocaría hacerlo todo a los hombres, y les puedo garantizar que el 99% de nosotros le hubiéramos huido a la idea de estar embarazados –cuantimenos- dar a luz! (bueno, lo de cuantimenos es porque a veces me gusta usar lenguaje popular…vaaa que si mucha!).

Entonces resulta que la mujer no solo es viene a completar al hombre sino que es a través de ellas que venimos a este mundo.

Y señores machistas –y mujeres que consienten el machismo- aquí les va un trancazo cortesía de Jesús “No he venido a que me sirvan, pero a servir”…uuuuuy, esa bofetada si ardió! Claro, aquí volvemos al “jueguito” de manipular las cosas, porque alguien podría decir “aaaah pero Jesús se refería a servir al prójimo”, y en parte, quizás tengan razón, pero es que la mujer, la esposa o la novia…antes de ser eso, son seres humanos…son prójimos!

Cuando Jesús dice “vengo a servir”; él se refiere a todos, a la humanidad, a cuanta persona pueda. En otras palabras, yo como hombre, puedo servirle a mi esposa (no tengo pero digamos…jajaja), puedo servirle a mi novia (tampoco tengo pero también digamos jajaja), y vuelvo a insistir, antes que esposa o novia, es ser humano, en la misma categoría que cualquier otro ser humano; por lo tanto, no tiene absolutamente nada de malo servirle al ser humano que –de paso- es mi novia, mi esposa, mi hermana, mi suegra (bueno allí es discutible jajaja).

El problema del machismo es que quien lo practica, siente la necesidad constante de demostrar autoridad, dominio, control, y cree que si “no demuestra eso”, entonces es vergonzoso, es inaceptable, es ridículo.

¿Demostrar autoridad ante quienes? ¿Por que necesito demostrar autoridad y dominio ante otros? ¿Qué es más importante? ¿Demostrar mi autoridad ante otros o ser humilde y quedar bien con Dios?

Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”. Santiago 4:6

Y es que aquí viene otro de “los pilares” del machismo; el demostrar “la hombría” pero ¿Qué es hombría? Yo entiendo que –según los machistas- la hombría tiene que ver con mantener sumisa a la mujer, con tomar cerveza, con plantársele a cualquiera y un cumulo de cosas parecidas…o sea, demostrar que “se es muy hombre o muy macho?” Pero yo encontré esta definición en internet: hombría…conjunto de cualidades positivas que se consideran propias del hombre, especialmente el valor y la entereza”

También, de acuerdo a la “cosmología machista”, si yo lavo platos, o barro, o plancho o cocino…entonces “dejo de ser hombre”, pero si viviera solo y me toca cocinar, entonces “es comprensible y aceptable”.

Fíjense como es de contradictorio el machismo que –la mayoría de chefs o cocineros en hoteles y restaurantes- son hombres, pero si cocinan en la casa…qué vergüenza! Que muchos hombres trabajan de conserjes –limpiando, trapeando- pero allí está bien “porque es chance”. Y si un hombre trabaja planchando ropa en un dry cleaning, no hay clavo porque es trabajo, y si un hombre calienta su comida en el microondas de la oficina…normal! Pero si lo tiene que calentar en la casa… ¿Cómo puede ser posible?

Yo creo que lo que más me motivo a finalmente escribir esto, es porque últimamente he conocido –por Facebook o en persona- a varias mujeres que viven infelices a causa del machismo, pero no encuentran valor para hablar con los esposos y tratar de buscar un balance, mas justicia, mas respeto…y como no encuentran ese coraje, pues siguen aceptando de mala gana dicha situación y mientras tanto, el tiempo se les sigue escapando entre los dedos.

Y aquí quiero hacer un alto para aclarar que yo en ningún momento estoy promoviendo rebeliones, peleas, conflictos o algo que se le parezca…esa no fue ni es ni será la idea de este articulo; no se puede demandar que se respeten nuestros derechos violando los del otro.

La idea –realmente- es promover la justicia, el balance, el respeto entre parejas. No me parece justo que alguien “no viva feliz” porque otro ser humano le coarta dicha libertad; porque otro ser humano se cree “dueño y señor” de la vida de otro, porque algunos creen que la mujer es “ser humano de segunda categoría”; porque algunos creen que –por ser esposas o novias- tienen que aguantar todo bajo el pretexto que “la mujer debe someterse al hombre”; que como explicamos, tiene que ver más con que exista un orden jerárquico mas que “someter, denigrar y manipular a la mujer”.

LAS DIFERENTES CARAS DEL MACHISMO

No sé si es el machismo el que tiene “diferentes caras” o es quien lo aplica el que “lo maquilla diferente” dependiendo de la situación. El caso es que, existen aquellos machistas que lo son –por ignorancia-; es decir: nacieron viendo eso, crecieron viendo eso y por lo mismo, pues creen que eso es lo correcto; que así deben manejarse las cosas.

Claro, eso hasta cierto punto es comprensible pero igual, cuando la persona es adulta y se supone que ya tiene alguna capacidad de razonamiento, entonces su machismo ya es inaceptable. Esto es el mismo caso de la aplicación de las leyes. Uno no puede justificar que “como no sabía de cierta ley” entonces por eso cometió la falta; y es probable que uno en verdad desconocía cierta ley, pero igual le ponen la multa o se va preso.

Y existen los “machistas sublimes o de guante de seda”, aquellos que aplican e imponen su machismo con mucha educación, mucho tacto, mucha amabilidad, pero que al final: ES MACHISMO!

Aquellos que dicen: “Amorcito lindo, servime la cena por favor, y me bajas unas bolsas que tengo en el carro..aaaah y mi cielo, tráeme mis pantuflas porfa y me alcanzas el teléfono porque necesito hacer unas llamadas…y disculpa mi amor, alcánzame el control remoto de la tele”.

Y claro, están los machistas descarados y abusivos que no esconden absolutamente nada y que igual dan órdenes en la casa o en el centro comercial o en el churrasco de un amigo o familiar; aquellos que tienen las cosas a dos metros de distancia pero le piden a la esposa que se los alcance! Eso no es “someterse a la autoridad del esposo”…eso es descaro y huevoneria!

Pero repito, aunque pareciera que yo con esta nota estoy promoviendo una rebelión; no es así; estoy promoviendo: respeto, balance, amor, comprensión, cooperación, armonía; y por ende, mejores relaciones entre parejas.

Y ojo, que hay muchas mujeres que se quejan y se quejan pero siguen consintiendo el machismo, y entonces, en lugar de victimas, se convierten en cómplices.

PUNTO DE VISTA NO BIBLICO

Obviamente que ningún documento puede estar arriba de La Biblia –sino a donde iríamos a parar-, claro, a menos que sea musulmán o ateo, pues La Biblia no significa nada, pero si creemos en Dios, pues obvio, La Biblia es el documento máximo!

Y después de las Sagradas Escrituras, pues también hay otros libros, documentos, y en este caso: La Declaración Universal de Derechos Humanos, en donde –claramente- ataca al machismo…bueno, no dice machismo pues, pero por asociación de pensamientos, por integración de lógica, por sentido común, pues es fácil asumir que el machismo y otras formas de violación de derechos humanos es atacada en el siguiente artículo:

Artículo 1

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Naciones Unidas también ofrece esta definición de Derechos Humanos: Los derechos humanos son aquellas libertades, facultades, instituciones o reivindicaciones relativas a bienes primarios o básicos que incluyen a toda persona, por el simple hecho de su condición humana, para la garantía de una vida digna, sin distinción alguna de etnia, color, sexo, idioma, religión, orientación sexual, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Insisto que ningún documento puede estar arriba de La Biblia, pero nos ayudan a ampliar nuestro conocimiento y por ende nuestro criterio.

“El corazón alegre hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate. Proverbios 15:13

EN RESUMEN

Esta más que claro que -tanto desde el punto de vista bíblico como legal- el machismo es inaceptable; es una clara violación de los derechos humanos de la mujer. Así sea “involuntario o por ignorancia”, pero no se puede justificar ni consentir. El machismo va en contra de lo que promueve Dios:

“El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” 1 Corintios 13:4-7

Ojo, que donde dice “todo lo soporta”, se refiere a que –aunque hayan momentos difíciles- si uno ama a la persona, se tiene que luchar junto a ella y no decaer; no se refiere a que “hay que aguantarle todo al otro y no decir nada”; es todo el contexto que ofrece este párrafo.

Entonces, ya para ir cerrando; miren mujeres; no se trata de adoptar una posición de rebeldía, ni de estar siempre a la defensiva, ni menos de empezar a hablar de divorcio cada vez que hay una discusión; se trata de –combatir el machismo- pero con la verdad en la mano, con respeto, con fundamento, y si aun después de hacer sus buenos intentos ustedes no ven cambios de fondo –no temporales o cosméticos- pues pídanle sabiduría a Dios para ir tomando las decisiones necesarias, pero no sigan tolerando o consintiendo un ambiente de infelicidad que destruye a todos; incluyendo –obviamente a los hijos-.

Todos los hijos de Dios tienen derecho a la felicidad: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” Jeremías 29:11

Insisto, cuando digo “no sigan tolerando” me refiero a que tiene que hablar con sus esposos o novios y hacerles entender que –en la medida que las respeten y les den su espacio- la relación se va a ir fortaleciendo, y por lógica, la felicidad ira consolidándose, y eso se convertirá en una motivación constante para tratar de dar lo mejor de sí en cada minuto que Dios nos regale en esta tierra.

Y hombres…ustedes no tienen que estar demostrándole nada a ningún otro ser humano; deben dejar de estar preocupados por “demostrar su hombría” a cada momento y en cada lugar.

Dios no nos creo y nos trajo a este mundo para competir entre nosotros; yo en lo personal, desde hace rato que ya no estoy en competencia con otros seres humanos; ahora mi competencia es conmigo mismo, por tratar de ser mejor cada día –no por alguien en particular- sino porque eso es lo que Dios espera de mi.

Y si de repente me esfuerzo por destacar en algo; no es tanto por mí, sino para demostrarle a Dios que estoy tratando de dar mi mejor esfuerzo para explotar las habilidades que él me dio, y que las quiero utilizar para inspirar y bendecir a otros.

El machismo siempre ha sido y será ese “cáncer silencioso” que mata relaciones que pueden ser o pudieron haber sido lindas, románticas, ejemplares y bendecidas.

La cura de “ese cáncer” es el respeto, el amor, la comprensión, la madurez, la honestidad, la igualdad y el entender que una relación siempre ha sido y será de dos, pero que uno no es superior a otro, sino que ambos se complementan, y que como dice Eclesiastés 4:10 “Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero !!ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.”

Hombres, la competencia no es entre seres humanos ni mucho menos es con tu novia o tu esposa; no es a otro ser humano a quien tienes que estarle demostrando nada, es con Dios, y la rendición de cuentas con el…ES INDIVIDUAL!

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